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viernes, 23 de enero de 2015

Cuento de viajes en el tiempo. Sirve de algo cambiar las ajugas. O todo vuelve a comenzar de nuevo.



Dicen que son casi imposibles los viajes en el tiempo. Pero cuánto daríamos por tener alguna máquina para cambiar algunas cosas, algunos errores, o volver para ver un ver querido.





Bagaje.


Y Jehová habló a Noé. El fin de toda carne ha llegado delante de mi porque la tierra está llena de violencia y corrupción como resultado de ellos. Y en cuanto a mi estoy trayendo el diluvio de aguas sobre la tierra a toda carne en la cual esté activa la fuerza de vida. Todo lo que está sobre la tierra expirará.
                                  ( Génesis Cap. 6. Ver 17.)

Aconcagua… Segundos después del lanzamiento.


Un potente chasquido retumbó entre las paredes y un segundo mas tarde un charco de claridad se apoderó del recinto. Todo había salido a la perfección; sólo bastaba rezar y esperar que el viajero del tiempo regresara a salvo de su viaje al pasado. Cuando, de pronto, un hombre vestido de soldado irrumpió en la sala evidentemente enajenado
- Deténganlo. Deténgalo –gritaba-  Hay que detener al viajero. Ha ocurrido una desgracia.
Blandiendo los brazos como un enloquecido recorrió las mesas cargadas de computadoras, con la mirada desorbitada y el rostro desencajado.
- Cómo que detenerlo. No se puede. Ya es demasiado tarde.
Detrás del soldado entró otro, pero esta vez parecia tratarse de  un oficial con  rango mas alto. Lucía gran aplomo, aunque evidenciaba el autocontrol.
- ¿No se lo puede traer de vuelta ? - dijo con una vos potente y amenazadora - ¿Debe haber una manera de detenerlo ?
- No. Es imposible ya salió de este tiempo. Tenemos que esperar que el viajero se contacte con nosotros.... ¿ Pero qué paso ?. ¿ Porqué hay que traerlo de vuelta ?. ¿Qué pasa ?. Los instrumentos no dicen que haya pasado algo malo. ¿ Está en peligro la vida del viajero ?.
- Ojalá fuera solamente su vida.
- Qué es entonces.
Un silencio devastador invadió la sala. Todos miraban expectantes al oficial de alto rango.
- El mundo está en peligro - dijo - Toda la humanidad está en peligro....

New York 15:12 .......   48 minutos antes del lanzamiento:

Roberto Doria era un tipo enfermizo, asmático, que respiraba con un jadeo pesado y entrecortado. Caminaba por los pasillos del nuevo edificio de las Naciones Unidas rumbo a las habitaciones del Presidente (la persona mas poderosa de la tierra) como si fuera lo último que iba a hacer en su vida. Doria solía hablar como sermoneando y se secaba la piel del rostro con un pañuelo arrugado y sucio, pero jamás perdía el aplomo de diplomático. Y aunque nunca había  gozado de buena salud, y tenía un físico enclenque y achacoso nada le había impedido llegar al lugar donde estaba. Aunque, por ahora no había cumplido con su sueño de convertirse él mismo en el Presidente de la humanidad. Aunque a veces pensaba que ser el segundo era mas fácil e incluso, con eficiencia, hasta con mas poder. Todos sabían que si  no se podía convencer al presidente de algo o si no se podía hablar con el Presidente: era justamente Roberto Doria el hombre mas influyente que quedaba; el hombre mas cercano y con  mayor poder de persuasión posible.
Doria llegó jadeante hasta la puerta de la habitación del Presidente, se detuvo, pensó su anuncio, el cual fue emitido por el traductor neuronal y una ves que recibió el permis, entró.
En una esquina de la vasta habitación un hombre desnudo se tomaba un baño y lo miraba evidentemente enojado desde el interior de la enorme bañera. Era el Presidente. Roberto odiaba a ese hombre rechoncho y burgués hasta en el centro de su alma, pero el verlo en la bañera fofo y blanco como una foca torpe le causó gracia. Trató de guardar la compostura y agotado un silencio delator el Presidente le pregunto:
- Roberto. ¿A que debo esta visita tan desconsiderada de su parte?. Ya ni bañarme tranquilo me dejan.
- Discúlpeme que lo haya molestado señor Presidente. Se que este es uno de los pocos momentos en que puede gozar de un poco de privacidad, pero no sabía que se estaba bañando.
- Está bien. No se preocupe. Ya está hecho. Dígame qué lo tiene tan apurado.
Roberto Doria trató de no demostrar su desagrado. Se secó el rostro con un pañuelo floreado y le dijo:
- Bueno... Mire señor presidente vine hasta aquí por que le traigo buenas noticias.
- Espero que sean tan buenas como las pregona.
- Sin duda que son buenas. Ya está listo el hombre que va a viajar al pasado y la maquina del tiempo también. La probaron hasta el hartazgo y aseguran que todo va a salir bien. Hoy a las 16,00 van a lanzarlo hacia el pasado.
- ¿Lanzar le llaman?. Cómo si fuera un lanzamiento de cohetes del siglo 20.
- No se... Parece que a los científicos les agrada esa palabra lanzar. Y seguramente hasta harán una cuenta regresiva.... Le da mas sabor al proyecto.
- Y bueno allá ellos. Por lo menos terminaron esa locura y me dejaran tranquilo las presiones. A veces creo que me equivoqué al darles todo mi apoyo... Dígame Roberto. ¿usted qué es lo que piensa sobre el proyecto?. Nunca lo hablamos y me interesaría conocer su opinión al respecto. Sobre todo qué piensa sobre eso de descubrir si realmente existió el Diluvio Universal.
- Y.. bueno.. yo creo que en este momento confirmar la veracidad del Diluvio se transformó en la mayor incógnita de la humanidad. Hay vestigios de un diluvio pero nada concreto.
- Espero que lo encuentren. O por lo menos que encuentren a Noe...
Roberto Doria también deseaba eso. Tenía muchas esperanzas de que así fuera.
- Dígame Roberto. - le preguntó de nuevo el presidente -¿Qué dice la iglesia con respecto a esto de viajar al pasado para comprobar la existencia del diluvio.
- Y mucho no le gusta. Pero no pierden la fe....

Aconcagua 15:15...  45 minutos antes del lanzamiento:

Ezequiel Alonzo se despertó, se lavó el rostro con un chorro de agua purificada y se dirigió a la enfermería del enorme complejo de la maquina del tiempo excavado en el Aconcagua. Era un hombre taciturno, por momentos demasiado imperturbable, pero poseía una voluntad de hierro y una honradez de hierro. Un centenar de científicos transpiraban dándole los últimos retoques a la imponente maquina del tiempo antes del lanzamiento. Su lanzamiento. Entró en la enfermería y saludó a todos demostrando decisión, como le había dicho su padre, “Demostrá decisión y valentía cuando desees lograr algo”, y se dirigió a la camilla donde lo esperaba el medico a cargo del proyecto, Joaquin Davila.
Joaquin Davila lucía un guardapolvo verde y un barbijo le cubría l,a boca. Cuando Ezequiel se acercó el medico le pidió vacilante que se sentara en la camilla y mientras inspeccionaba su cuerpo con un infinidad de instrumentos electrónicos, sondas y scaneers le dijo:
- Lo veo bien hoy Ezequiel. Debe estarlo. Probablemente este sea el día mas importante de su vida. Y creo que de muchas personas también.
- Es cierto. Y tanta responsabilidad me pesa. A veces pienso que si algo falla en este proyecto va a ser pura y exclusivamente porque me volvió loco tanta responsabilidad.
- No se preocupe. Tómelo de este modo y le va a ser mas fácil. No esta solo. Usted es el último escalón de una gran pirámide. Un millar de personas han hecho lo imposible para que esto funcione a la perfección, incluyéndome a mi... principalmente a mi. Y aunque es cierto que allá, en el pasado, va a estar solo: recuerde que aquí somos muchos los que velamos por su seguridad. Hasta que usted vuelva, se lo aseguro, el mundo no va a dormir tranquilo. Eso se lo puedo asegurar...
Joaquin Davila continuó con los análisis. Nivel de azúcar en la sangre, defensas, asimilación de una multitud de vacunas, ritmo cardíaco etc.. y quince minutos después, cuando los análisis parecían estar en los márgenes requeridos, comenzó a desconectarles la infinidad de cables que rodeaban el cuerpo de Ezequiel.
- Recuerde Ezequiel que si lo vence el sueño lleva usted una cantimplora y, en esa cantimplora, un compartimiento especial con un gotero y un potente  estimulante - le dijo -  Se toma unas gotas y listo, pero no abuse mucho de su sueño. Cuando pueda descanse y recupere energías y normalice su sistema inmunológico. No se olvide que en la  época a la que usted viaja existían un sin fin de pestes y enfermedades y además escaseaban las duchas.
- Ya lo se. ¿ Que creé que estuve aprendiendo todo este tiempo?.
- Está bien, no se enoje, solo le aviso. Un cuerpo cansado y llenó de estimulantes es mas proclive a contagiarse una enfermedad que un cuerpo recuperado.
- Pero cómo... ¿No es que estoy inmunizado contra cualquiera de las  enfermedad de esa época ?.
- Pero sí hombre, por supuesto que si. - por un momento el Medico pareció ofendido, luego prosiguió mas tranquilo - En este momento no debe existir persona mas sana y vacunada en el mundo que Ud. Igualmente lleva otro compartimiento secreto con todo tipo de remedios para casos extremos. Para cualquier malestar que se presente en el viaje.
"Espero no contagiarme de nada", rezó Ezequiel. Aunque el posible contagio de una enfermedad era el menor de sus problemas. Mas allá de que en el siglo veintiuno se conocían los métodos suficientes como para derrotar cualquier enfermedad antigua, su vida estaba en peligro por otras razones. Como por ejemplo: el contacto con la gente. Nadie podía precisar cual podía ser el comportamiento de la gente de aquellas épocas al verlo y si por esas casualidades se topaba con una banda de ladrones o de soldados, el resultado de ese encuentro podía ser la muerte. "En todo caso, mandaran otro", pensó Ezequiel, "y nadie va a llorar por mi".
Joaquin tomó una jeringa. Buscó la vena en el brazo derecho de Ezequiel y se dispuso a inyectarlo.
- Otra mas. Pensé que ya no me inyectaban mas.
- Si. Está es la última. Con está no habrá microbio que se le acerque....

Hubo demasiada contra cuando el proyecto de viajar a la época del Diluvio se creó. La iglesia católica fue el principal opositor al viaje. Al principio por miedo. Aunque no por miedo que se supiera que el diluvio era un figura inventada por un grupo de sacerdotes mentirosos. Sino, porque la iglesia sostenía que aunque no se encontraran rastros de Noe o del diluvio, eso no alcanzaba como para asegurar que dicho Diluvio era una farsa. Algo así como pretender asegurar que nadie entró a una habitación por que no se hallaron rastros de él en su interior. La iglesia, en realidad, temía por la publicidad que acarearía un informe negativo del proyecto. En este siglo en que nada se podía hacer en secreto porque al segundo las agencias noticiosa lo sabían: viajar al pasado y no hallar rastros del diluvio les entregaría un arma demasiado filosa a aquellos que usaban las comunicaciones en su propio provecho; y podía ser el fin de la iglesia como entidad. Y en caso de asegurarse la existencia de un diluvio, mas allá de asegurar la veracidad de la Biblia como palabra inicial, también se destruía una de las armas básicas del concepto de religión: La fe. "Si algo no ocurrió la fe lo hace realidad" le decía el Papa Juan Pablo III a los científicos y es justamente a lo que apuntaba la Biblia: a la fe incorruptible del hombre.

Aconcagua 15:40 ......  20 minutos antes del lanzamiento:

Ezequiel llegó hasta la sala central del edificio. En ella estaba emplazada la puerta temporal. Solo eso, una mínima puerta anterior a otra sala redonda donde, a una hipervelocidad, se alcanzaría el punto de unificación de todas las fuerzas (o también llamada era de GUT) donde se abriría el espacio-tiempo.
El principio del viaje en el tiempo era simple: comprimir la materia hasta niveles jamas alcanzados, ni siquiera en el núcleo de las estrellas. Y para lograrlo el Aconcagua se había convertido en un enorme acelerador de partículas.
Cuando la maquina se ponía en funcionamiento se alcanzaban las ingentes e increíbles energías y temperaturas de la sopa de energía primigenia del universo. Las condiciones anteriores a una micronésima de segundo ( 1 x 10 a la -35 segundos) de la gran explosión (Big Bang), donde todo lo conocido se fundía en una clase de partículas llamadas "partículas X", partículas de muchas dimensiones. O como le explicaría uno de los científicos a Ezequiel, "El momento en que lo único que existía era Dios, su soledad y su energía".
Ezequiel se sentó en un sillón especialmente preparado y un par de técnicos, uno con las manos grandes como de gorila, y el otro con la voz aniñada y un casco virtual en la cabeza, comenzaron a darle los últimos retoques a la serie de instrumentos de última generación que llevaba escondidos en su cuerpo.
- La cámara implantada en la órbita izquierda funciona a la perfección. - le dijo el técnico del casco. Ezequiel solo veía sus labios - Recuerde que cuando necesite filmar algo, debe pensar que en ves de un ojo tiene una cámara. En ese momento olvídese que alguna ves tuvo ojos piense como camarógrafo y listo.
- Ya lo se... Meses escuchando lo mismo... Tengo un zoom y hasta un intensificador de imágenes para la noche, como si no lo supiera.
- Bueno mejor así. A ver. Pongamos en practica sus reflejos de camarógrafo.  Tome un primer plano de aquel reloj de allá arriba por favor.... Eso... perfecto, perfecto... ve, es fácil.
- Solo espero que cuando me devuelvan el ojo, no tenga ningún problema. Lo extraño. De veras.
 - No se preocupe: su ojo está en criogénica y en buenas manos, pero le aseguro que después de está experiencia no creo que deseé cambiar la cámara por el ojo. Está en todo su derecho de exigir esa paga...
Segundos después el otro técnico, el de las manos grandes, se le acercó. Era el técnico de sonido, un poco torpe en sus movimientos pero un genio en el tema. A Ezequiel le habían injertado un traductor de idiomas en el lóbulo parietal y un grabador de sonidos.
- Su traductor funciona a la perfección. Recuerde que aunque algunas personas hablaran en su propio dialecto el traductor tiene una fiabilidad del 85 por ciento.
- ¿Y si no entiendo nada?.
- No importa. Cuando vuelva se analizará todo lo que escuchó y para el otro viaje sabrá como comunicarse.
-  Okey. - Le dijo. aunque brotó en hebreo antiguo...


Cientos de sectas procuraron también imponer su opinión con respecto al viaje. Probablemente las sectas fueron las entidades civiles que más lastimaron el proyecto. Desde las que estaban a favor, hasta las contrarias. Muchas de esas sectas contaban entre sus filas con fieles insoportablemente fanáticos; y los encargados de la seguridad del proyecto creían que, justamente de alguna de ellas vendría un atentado. Sin embrago: o los servicios de inteligencia de los países involucrados en el proyecto habían dado resultado o en ninguna de esas sectas estaba la idea de un atentado.  No obstante desde la creación del proyecto una nueva secta había aparecido en el universo religioso de la humanidad. Aunque sus integrantes trataban de escabullirse del mote de secta: eran demasiado sectarios y fanáticos como para trascender. Se hicieron llamar con arrogancia “los Guardianes de la Verdad Universal”, “o los Testigos de Noé”. Hasta el día del lanzamiento sus integrantes fueron los más férreos detractores del proyecto. Organizando marchas, manifestaciones y apostando un millar de fanáticos en las puertas del complejo, que molestaban sin cansancio a  cada integrante o vehículo del proyecto que trataba de entrar o de salir del edifico escarbado en  la montaña. La última comunicación de los Guardianes de la Verdad antes del lanzamiento fue:
Dios nos ha entregado el tiempo para vivir no para que abusemos de el....

Aconcagua 15:59.....  58 segundos antes del lanzamiento:

A las cuatro de la tarde del 23 de abril del 2047 Ezequiel entró en la maquina temporal. Millares de personas lo observaban, tanto en el ciberespacio como en las agencias noticiosas, sin embargo, entró como si ya lo hubiera hecho infinidad de veces, "Como si fuera al baño", pensó, Ezequiel.
Se abrió la puerta. 10, 9, 8..... Nada se parecía a lo conocido ahí dentro. Un millar de computadoras calcularon la rotación de la tierra, del sol, de la galaxia y el paso del tiempo para asegurar que el viajero llegara a “dónde” y “cuándo” se creía que vivió Noé. 6, 5, 4......
"Si Noé hubiera contado con está maquina, probablemente no le habría costado tanto trabajo salvar la decencia", fue lo último que pensó Ezequiel antes de que una fuerza inconmensurable se apoderara de su cuerpo.
2, 1, 0.... Un destello, un chasquido y un segundo mas tarde... su cuerpo desaparecía como por arte de magia del mundo conocido ; y un universo de tiempo desfiló ante su alma...

New York. 16:01.....  56 segundos después del lanzamiento.

Cuando Roberto Doria dejó al presidente continuar con su baño entró en su oficina y encontró un fax electrónico con su código personal. El fax era de “Los testigos de Noé” y estaba membreteado en la pantalla como urgente.
Al parecer, leyó Roberto, copias del mismo fax estaban en ese momento en poder de la iglesia, del presidente y del consejo del viaje. Lo leyó.... leyó el mensaje y lloró.
Roberto Doria, un hombre de cincuenta años, lloró como un niño.

47 horas antes del regreso y contando....

Ezequiel sintió como si todos los músculos del cuerpo intentaran  abandonarlo en distintas direcciones. No podía respirar. Creyó que moriría asfixiado y aunque se intuía que un viaje temporal tan largo traería aparejado como primer síntoma la falta de aire: lo que él experimentaba en ese instante era mucho mas horrendo que una asfixia.
De pronto experimentó una consistencia debajo de sus pies y al segundo algo así como un oleaje de claridad entró por sus ojos. "Suerte que la cámara del ojo izquierdo esta desconectada", pensó ; y cuando por fin pudo abrir los ojos, un velo celeste le cubría el rostro.
Era el cielo. "Nada ha cambiado" pensó "o he muerto y estoy en el paraíso". Como pudo se movió y observó manchas de colores alrededor suyo. Aspiró (en realidad intentó aspirar), pero no pudo. "Llegué. Estoy a salvo". Intentó parase pero se sentía muy débil. "Eso me dijeron. Los primeros síntomas que sentirás serán debilidad y asfixia.", y se tendió unos segundos a analizar la situación mientras las fuerzas regresaban a su cuerpo.
Cuando se sintió con fuerzas suficientes como para levantarse se arrodilló en el pasto y miró a su alrededor. No encontró nada que le asegurara en que época, siglo o año estaba. Ni siquiera si todavía estaba en la tierra. Solamente unos árboles, el cielo despejado, y pasto, mucho pasto voluptuosamente crecido por doquier.
"Debo mandar la nota".
 Se esforzó. Saco el único papel que llevaba consigo, el crayón y escribió la primer palabra que le vino a la mente; un poco para darse animo y al mismo tiempo para implorar una ayuda divina. "Aleluya".
Detrás de el se adivinaba la puerta temporal abierta;  un manchón negro, sin vida, frió en medio del día.
Antes de enviar el papel envolvió un poco de tierra. "que se atraganten con ella", y tiró el bollo de papel hacía el centro del óvalo oscuro, el cual desapareció seguido de un chasquido metálico.
El próximo paso era esconder en un lugar seguro, la valija con comida, medicamentos, la ropa, y otros adminículos como un arma. Cuando se disponía a mover la valija hacía unos matorrales el ovalo negro desapareció, y sólo quedó un circulo de pasto quemado en su lugar. Tenía 48 horas exactas para volver, encontrar el ovalo abierto y regresar al futuro.
Estaba solo...
Y todavía no sabía donde ni cuando...

New York 16:25....   47 horas antes del regreso y contando.....

Roberto Doria salió corriendo de su habitación y esperó al presidente en la enorme sala central del edificio. La sala lucía en una de sus paredes un fresco holográfico expresionsita. Parecía un zoológico en extinción y algunos de los animales se movían como si tuvieran vida. Roberto pensó que podía consumir días enteros mirando esas paredes holográficas descubriendo nuevas imágenes. "Que habría hecho Miguel Angel de haber vivido en este siglo", se preguntó, "Seguramente una representación viva del Génesis".
El presidente se acercó por un costado evidentemente preocupado y le dijo:
- Roberto. Esto que está pasando es increíble. Qué vamos a hacer Dios mío. Tengo que dar la conferencia la mundo y no se que decir. Qué les digo Roberto.
- No se. Pero creo que decir la verdad en público va a ser terrible. Yo diría que no les diga nada por ahora.
El presidente inspiró, trato de calmarse, Roberto también. Caminaron solos hasta la sala de conferencias. Los dos eran de las pocas personas de la tierra que sabían la verdad y caminaron como dos derrotados.
- Qué ganamos con todo esto. Para qué hicimos todo esto Roberto. Deme una necesidad y buscaría esperanzas de donde no las tengo.
Roberto lo pensó bien. El presidente lo había puesto en un aprieto.
- No se. Qué le parece comprobar que la Biblia es la palabra de dios. Darle un marco de verdad a todos sus escritos.
- Eso.... Eso fue lo mas tonto que he oído en mi vida. La iglesia y la gente eso ya lo sabe. La Biblia tiene poesía, metáforas. No busca la verdad absoluta sino la verdad del alma.
Roberto lo miró. No creía que ese hombre tuviera un pensamiento tan idílico en un momento como ese. Empezaba a quererlo un poco. “Aunque, quizás, ya es tarde para verlo de otro modo”, pensó.
- El papa me lo dijo el otro día: “no todo lo que dice la Biblia necesariamente ocurrió al pie de la letra. El diluvio pudo tratarse de otra cosa, lo importante  de todas esas palabras vertidas en la Biblia sobre el diluvio era la ira de dios por la perversión y el mal camino.
- Si.  Lo recuerdo bien. Cuando Dios enojado por tanta perversión le habló a Noé y le dijo. "Voy a borrar de la superficie de la tierra a todo hombre que he creado"
- Exacto. Pensaba borrar la semilla maligna de la tierra y no lo logró.... Mírenos ahora sino...
Segundos después el presidente entraba en la sala de conferencia del edificio donde un millar de periodistas (hasta los referentes políticos de todos los países del mundo, los representantes del clero y a pedido del mismo Presidente representantes de casi medio centenar de sectas religiosas que contaban en sus filas con mas de un millón de fieles), esperaban su discurso.
La única secta que no se había presentado por su propia voluntad era: “Los Guardianes de la Verdad Universal”.
Cuando el presidente entró en la ciclópea sala de conferencias el silencio y la expectación conquistó el ambiente. Al segundo una conferencia de alcance universal dio comienzo en el cosmos ciberespacial. No existía persona en el mundo que no ansiara escuchar las palabras alusivas al hecho del Presidente. El Presidente se acomodó la corbata, se acercó al palco evidentemente animado y dijo.
- Señores. Hoy la humanidad dará un enorme paso en su existencia.....
El discurso duró mas de media hora. Pero sobre el problema no había dicho nada. Roberto Doria sabía que había sido un discurso hermoso, aunque ficticio. “si el mundo sabe la verdad se va a desatar una histeria incontenible”, pensó. “Debemos hacer todo lo posible para controlar esto” y sintió una llamarada de pánico ascendiendo hacía su alma. En esos momentos Roberto Doria deseo ser una persona común y corriente y no saber la verdad que se cernía sobre el mundo...

47 horas antes del regreso y contando......

Ezequiel se vistió con las pieles que llevaba en la caja. Tenían un olor desagradable, áspero, animal, y esperaba que alcanzaran para confundir a cualquier persona desconocida que se presentara en su camino. “no había duchas en esa época” recordó. Dentro de la túnica de piel llevaba cosido un bolsillo donde guardaba medicamentos y otras artículos que podían serle necesarios mas tarde. Sin embargo Ezequiel retiró algunos medicamentos e introdujo en su lugar la pequeña pistola con un buen numero de proyectiles; pese a que esa no era una de las indicaciones, él, igualmente lo hizo. "Total... a ellos qué les importa. No voy a permitir que nadie me toque. Dios que no lo voy a permitir".
Tocó su lagrimal izquierdo y la cámara del mismo ojo se encendió. Utilizó el zoom para observar mas allá de su alcance visual, pero no encontró nada interesante. En realidad no había nadie. Estaba solo, rodeado del rumor apacible y claro de la arboleda.
Antes de avanzar rezó un padrenuestro. Cuando terminó de rezar: él mismo se preguntó si le serviría de algo. "Tanta gente creyó que le serviría que debe servir"
Caminó hacía su izquierda y cuando había dado solamente dado dos pasos estornudó, sintió un escalofrío que le estrujó el cuerpo, pero no le dio importancia. "Debe ser alergia al pasado", pensó. Sin embargo no se sentía tan bien como debería.....

New York 17:15...... 46 horas antes del regreso....

La locura que desató la noticia de que los Guardianes de la verdad Universal habían infectado al viajero con el virus del "SIDA 2" en el complejo del maquina del tiempo fue devastadora. Mientras en el Aconcagua los científicos luchaban por analizar cuales iban a ser los pasos a tomar para resolver la situación; en el edifico de las naciones unidas (en New York) Roberto Doria, a pedido del Presidente, se reunían con un grupo de encargados del proyecto. La responsabilidad le pesaba, pero se había jurado poner mano dura en el asunto.
- Caballeros... el presidente está reuniéndose en este momento con otros gobernantes. Estamos conectados directamente con él. La pregunta es simple: ¿Cómo puede ser que se les haya escapado algo así?.
Uno de los científicos, máxima autoridad del proyecto, que de científico no tenía ni las manos porque lucía en traje verde agua perfectamente pulcro y almidonado; y, a juzgar por su apariencia lo único que sabía sobre el tiempo era la hora, le dijo tímidamente:
- Bueno hasta hora lo único que tenemos en claro es que el médico encargado del proyecto un tal Joaquin Davila fue el que inyecto el virus en el organismo del  viajero. Aparentemente este tipo era partidario de la secta de los Guardianes de la Verdad Universal o quizás se sumó a las filas de esos locos religiosos después de haber entrado en el proyecto. Realmente no lo podemos asegurar. Pero fue él quién causo este terremoto.
- El médico, justo el médico, tenía que ser.
- Si señor. Si lo analizamos era algo casi lógico. Fue la persona del proyecto mas cercana al viajero.  El tipo estaba loco y trabajo de incógnito todo el tiempo. Cuando se divulgó la noticia de la infección, entramos a su habitación y encontramos un frasco llenó de liquido y una nota al costado. La nota dice que con ese liquido infectó a Ezequiel. En este momento estamos analizando el contenido del frasco para ver si es verdad.
- ¿El viajero sabe algo de todo esto?.
- Nada. - Le contestó uno de los oficiales a cargo de la seguridad del proyecto a juzgar por la vestimenta de soldado que tenía - El viajero todavía debe creer que es la persona mas inmunizada del planeta.
- ¿ Y el médico donde está?. ¿ Lo atraparon?.
- No fue necesario. Se pegó un tiro.
- ¡¡ Dios mío!!, que fanatismo.
- Si pero eso es no es nada señor secretario. - le dijo el científico de traje verde agua - Si todo esto de la infección del SIDA. es real, creo que ni Dios mismo nos podrá salvar del genocidio de la humanidad.
Roberto Doria se levantó del asiento ante las miradas consternadas de los asistentes y caminó alrededor de la mesa hablando sólo. Hablaba directamente con el Presidente y cuando paró de hablar dijo:
- Quiero saber todos los problemas que nos traerá esto de la infección. ¡ ya!.
Uno de los científicos (que hasta ese momento observaba en silencio la charla y parecía un científico con su pelo desordenado y la vestimenta desentonando completamente), se levantó y encendió la enorme pantalla del pizarrón electrónico en cuya superficie de plasma aparecieron unos gráficos de colores:
- A finales del siglo veinte nos azotó una peste llamada Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.
- Ahórrese las explicaciones, por favor, ya se todo lo referente a eso. Vamos al grano que el tiempo nos corre.
- Si señor secretario.... Al comenzar el milenio se pudo controlar el virus mediante unos cambios especiales de tipo genético insertados en los leucocitos "T4", la base de nuestro sistema inmunológico, ayudándolos a reconocer al virus del SIDA como tal. En éste siglo todo el mundo está vacunado contra el virus y los hijos de nuestros hijos también lo estarán porque los cambios se transmiten genéticamente..
"Se puede decir que nosotros creamos está enfermedad, y nosotros mismos la destruimos para continuar con la perversión", pensó Roberto. El científico desplegó en la enorme pantalla del pizarrón electrónico algo que parecía un asteroide de colores y prosiguió.
- Así era morfológicamente el virus del SIDA. No vamos a entrar en detalles de como evoluciona esta enfermedad, todos la conocemos a la perfección. Sin embargo, al parecer, un grupo de científicos, no sabemos de donde  ni de quienes se tratarían, mutaron el virus del SIDA anterior y se lo inyectaron al viajero. Según expresan los Fax enviados por la secta, por supuesto.
- Al grano joven. ¿ De qué se tratan esos cambios y como influirían en nosotros?
- Bueno... por suerte los análisis del frasco que tenía el medico en sus manos terminaron recién y me los acaban de transmitir. Denme un minuto y les dijo.
El científico leyó el comunicado en la computadora. Sus ojos iban de un lado a otro con una velocidad inusitada, parecía que se le iban a escapar de las cuencas.
- Malas noticias... el virus parece ser mas poderoso que el anterior. Y por lo que dice aquí: principalmente en lo referente a su periodo de incubación. - observó el monitor que tenía a un costado y continuó - Según estimaciones de último momento los síntomas se presentarían en el termino de unas pocas horas horas.
- ¡¡ Dios!.¡ menos de un día!! La pensaron bien los malditos.... - dijo Roberto al borde de las lágrimas - Si realmente lo hicieron. Si se atrevieron a morir por una causa tan... tan... mierda.. tan desquiciada.
Roberto suspiró para tranquilizarse, aquellas revelaciones parecían turbarle mas que a los demás asistentes. "Que habremos hecho, dios, mío. Qué hicimos", se dijo Roberto.
- Al parecer, señor secretario, aunque el virus se contagia de la misma manera que el anterior, las defensas implantadas en nuestro organismo no reconocen al nuevo virus como virus y en menos de 24 o 48 horas, como mucho, un contagiado con este nuevo virus moriría en un paroxismo infeccioso. Además no estamos tan seguros de cómo se contagia. Puede ser. Que sea mas fácil contagiarselo. Ademas parece mas fuerte que el anterior. Creo que resistiría varios minutos en el aire.
- O sea que...??
- Si, si nuestro viajero contagia a alguien, el virus se esparciría entre la población de aquella época en términos vertiginosos. Y debo aclarar que la función del virus fue aumentada, y no solo inutilizaría el sistema inmunológico, sino que acompaña y ayuda a toda infección a que entre en el organismo, además de atacarlo el mismo.
- El arma perfecta, silenciosa, invisible, rápida, efectiva. - dijo el encargado de vigilancia.
- Si, es terrible, pero es real. Nosotros creemos que en menos de una semana tendríamos una cura, pero con los conocimientos que se tenían de medicina en aquella época (que no era mayor que unos cuantos yuyos) sería catastrófico. El SIDA y el cáncer son enfermedades de está época, difícilmente podrían detenerla. Vuelvo a repetir: sería catastrófico.
Roberto Doria volvió a su rito de hablar solo y después preguntó.
- ¿Que quiere decir exactamente con catastrófico?.
- Los civiles siempre con esa lentitud que los caracteriza. - dijo el encargado de la vigilancia sacándose la boina recién en ese instante y levantándose del asiento enojado. - El técnico quiere decir que la humanidad como la conocemos, difícilmente sobreviviría si no detenemos enseguida al viajero. Eso quiere decir.  No debemos perder mas tiempo e idear la manera de sacarlo de allí ya.
"Lo mas seguro es que ya sea tarde. Que desaparezcamos, que hayamos sido nuestros propios verdugos", pensó Roberto Doria....

45 horas antes del regreso y contando.....

Ezequiel olió humo en el ambiente y trató de hallar su procedencia. No podía creer que pudiera diferenciar en el aire el humo del entorno. "Pero claro", pensó, "la contaminación todavía está en pañales en está época". Aquello le daba la idea de que, al menos, no estaba en el siglo veintiuno, ni siquiera en el 19, pero con eso no le alcanzaba.
Al fondo, con el zoom de la cámara, divisó algo parecido a un sendero. Cuando lo alcanzó gritó "Eureka"; y, aunque era nada mas que un debil, fruto de constantes caminatas, decidió tomarlo, caminando hacía donde venía el viento. "Si hay humo hay vida humana", se dijo.
El sendero trepaba una loma de unos doscientos metros de altura. Al principio, cuando comenzó a subirla, no le pareció alta, pero a mitad de camino sintió que le faltaba el aire. "No puedo detenerme ahora. Ni tampoco tomar alguna pastilla tan rápido; dijeron que la asfixia era uno de los síntomas del cambio temporal". Pero estornudaba y le dolía la garganta.
Cuando por fin llegó hasta la cima, jadeando, divisó, al otro lado, una aldea. "Aleluya" gritó. En ella se observaban a simple vista tres tiendas, camellos atados, y un sin fin de vasijas. Bajó.
Al llegar a unos cien metros de la aldea unos hombres aparecieron. Estaban demasiado sucios, parecían enfermos y le hablaron. Por suerte el traductor le sirvió e medianamente entendió lo que pretendían decirle.
Fue su primer contacto son un ser humano y por cómo vestían y hablaban estaba seguro que era la época que buscaba....

New York. 18:30.. .... 45 horas antes del reingreso y contando....

Todo intento puesto en practica por los organismo internacionales para esconder la noticia del viajero infectado con SIDA2 no había dado resultado. Una ola de locura tiranizó la tierra y el Presidente, para calmar los ánimos, pensaba dar otro discurso intentando asegurarle al mundo que todo se iba a controlar, sin embargo, los entendidos, ya descartaban cualquier esperanza. La gente enloquecía en cada rincón del mundo y comenzó una caza vengativa de todos los integrantes de los “Testigos de Noé” y se quemaron las sucursales que las secta tenía a través del mundo.
Mientras tanto, alrededor del Aconcagua, un millar de personas exaltadas se habían congregado, tratando de entrar y destruir todo; y el peso de llegar a  pagar un alto precio por construir una maquina del tiempo se notaba en los rostros de los reunidos en el edificio de la ONU. Principalmente en Roberto Doria.
A la izquierda del Roberto Doria el General Schmidt acomodaba su pistola 9mm de aleación de cerámica sobre la mesa. El General representaba el brazo armado del gobierno de la ONU y tenía fama de hombre duro y de escasos escrúpulos. Cuando se presentó en la sala sus primeras palabras fueron:
- Habría que matar a todos los científicos del mundo. Siempre jugando a ser dioses... Soberbios de mierda.
Aquella intromisión violenta caldeó aun mas el ambiente y fue el propio Roberto Doria quien tuvo que interrumpir una pelea generada entre el científico de traje verde y el General Schmidt interponiendo su humanidad.
- No vamos a lograr nada si nos peleamos aquí. Por favor... estamos ante algo demasiado serio. Debemos tener en cuenta que el mundo esta en nuestras manos.
Cuando todos los reunidos se tranquilizaron Roberto Doria tomó la palabra.
- Señores ¿ qué deberíamos hacer?, díganme por favor y en calma.
- No hay mucho para hacer señor secretario - dijo el científico del pizarrón - Si nuestro viajero todavía no tuvo contacto físico o sexual con alguien se puede salvar la situación intentando traerlo de vuelta cuanto antes, pero si ya tuvo contacto con alguien no se.
- Yo propongo que mandemos un soldado. - dijo el General Schmidt - Un soldado que lo encuentre y le haga un análisis cerebral para ver a quien contactó, después que lo mate e incinere, y mas tarde que incinere a cada uno de los que el viajero tocó.
- Pero eso es descabellado. - dijo Roberto - Tiene que haber otra manera mas humana de resolverlo.... no se... mandar a alguien un poco antes por ejemplo. En el momento en que el viajero llegó a el pasado. Tenemos una maquina del tiempo y justamente con el tiempo podemos hacer lo que queramos o no.
- No. - contestó el científico del pizarrón - No es tan fácil. Primero que no se puede enviar nada por el ovalo porque sino el bucle se cerraría y perderíamos para siempre el contacto. Solo el viajero puede enviar cosas al presente. Desgraciadamente es así: el comportamiento del bucle solo tiene un camino. Además, es imposible calcular la abertura de otra puerta temporal con menos de dos años de diferencia. ¿entiende ?. Solo podemos utilizar el tiempo y el espacio de ese bucle que ya hemos abierto. Si abrimos otro para contactarnos con el viajero no podemos predecir cuando aparecerá y posiblemente perderemos el contacto. Lo que si podemos tratar de hacer es (según nuevos cálculos y con mucha energía) abrir algo así como un bucle en el mismo que ya hemos creado. Probablemente menor, pero lo suficientemente grande como para enviar algo o a alguien. Es la única alternativa que tenemos.
- Vuelvo a repetir. - Cortó el General Schmidt. - Mandemos a un soldado para matarlo y listo.
- Pero.... - balbuceo Roberto Doria.
- Pero nada señor secretario. Si este hombre se contactó, de la manera que ya sabemos, no nos queda otra que matar al contactado y en todo caso detonar una bomba nuclear lo suficientemente fuerte como para destruir cien kilómetros a la redonda del lugar. Y piense en la la opinión publica. Si este hombre regresa a salvo será la perdición de todo. No podemos decir: "ya está lo trajimos, no se preocupen que el virus ya fue controlado". La gente pensará que no tuvimos la fuerza necesaria para actuar. ¿entiende?. Que ante un peligro de está magnitud no actuamos con la decisión esperada y puede ser peor el remedio que la enfermedad. Hay que matarlo para conservar el sistema de cosas y en lo posible eliminar todo vestigio de que una persona de éste siglo visitó aquellos tiempos. Es simple. No tenemos otra opción.
"Tiene razón", pensó Roberto Doria "no cabe duda que tiene razón, pero que alto precio debemos pagar por nuestra arrogancia".
Después de una leve y ahogada discusión sobre la piedad, el valor de la vida y el triunfo de la mayoría sobre la minoría, acordaron enviar un hombre armado al pasado.
- Cuanto tardarían en tener todo listo - preguntó Roberto...
- Unas diez horas como mucho, si trabajamos con celeridad.
- Que sea en menos tiempo todavía. Y ojalá nuestros esfuerzos sirvan de algo.

42 horas antes del regreso y contando......

Ezequiel se sentía demasiado cansado y tenía la nariz tapada y estornudaba constantemente. "Estoy resfriado ¿como puede ser?", se preguntó; y se juró que en cuanto pudiese descansar volvería a la zona de la puerta para tomar algún medicamento. "Sino fuera por que cambié el arma por los medicamentos....."
Las personas que lo llevaron a la aldea parecían un grupo de analfabetos y torpes, pero no lo habían tratado mal; todo lo contrario lo invitaron a comer con ellos y a pasar la noche. Hablaban de un pueblo o una aldea mas allá del horizonte, hacía donde el sol se escondía. Y aunque Ezequiel pretendió ir hasta esa ciudad en ese momento, no se lo permitieron. Al parecer estaban de festejo y se hacía de noche.
Las mujeres, o lo que para ellos eran mujeres, aparecieron con algo que él dedujo era vino o algún sumo alcohólico. "nada cambia, todo sigue igual", pensó; y sin demasiados preámbulos comenzaron a beber y comer; y aunque él se sentía realmente muy mal, tomó también por miedo a que su negativa causara resquemor o le valiera la muerte.
Tomó y tomó durante horas. Al final, algunos de los personaje olorosos que lo circundaban, comenzaron a vomitar. Ezequiel intentó, cuando no lo veían, tirar la inmundicia caliente que le ofrecía una de las mujeres a un costado, pero ya había tomado lo suficiente como para sentirse mareado.
La mujer se le acercó. Olía a almizcle, a alcohol y a transpiración. El le preguntó si por casualidad había visto algún profeta o a alguien medio loco anunciando que el mundo desaparecía en una lluvia torrencial. La mujer le dijo que si. Aunque a Ezequiel le pareció que aquella mujer le mentía porque, la misma, le había insinuado que le diría el paradero del profeta  si él accedía a hacer el amor con ella. Ezequiel trató de liberarse del asedio sexual de la mujer, pero le fue imposible. "Estoy en la boca del lobo, mierda, hice todo al revés de como me lo pidieron"
La noche ampliaba sus brazos sobre la pequeña aldea. Las tiendas se confundían con las estrellas y la mujer, con los dientes rotos y careados, ya estaba encima de él.
"¡¡ DIOS!!, ¡¡ NO!!"

23 horas antes del regreso y contando.....

Cuando el soldado del futuro recuperó algo de la fuerza perdida en el viaje se levantó. Algo le decía que aquel era el mismo lugar donde había estado Ezequiel, era una premonición, un sentimiento interior. Miró a su alrededor y a un costado halló una pequeña porción del terreno quemada, sin vida, confirmando esa premonición. Detrás de él la puerta, el ovalo negro, lo contactaba con la humanidad que el conocía y debía salvar. Su misión era simple: confirmar la presencia del viajero en ese lugar y en ese tiempo.
Después de largas discusiones, el consejo llegó a la conclusión que la única manera factible de salvar a la humanidad era detonando una bomba nuclear donde Ezequiel había aparecido. Esa era exactamente la misión del soldado y una vez confirmado, sin pensar en nada mas, programar la bomba y regresar al futuro. Lo que el soldado no sabía era que no necesitaba programar la bomba. "Cuando Ud. sepa que el viajero estuvo donde Ud. está: abra la valija y programe la bomba", le habían dicho, pero la valija no necesitaba programación, tenía un dispositivo de percusión que explotaba la bomba apenas se abriera la valija. De esa manera no quedaría duda posible de que la bomba estallaría si el soldado confirmaba la presencia de Ezequiel. Y si por mala suerte la bomba caía en malas manos, cuando intentaran abrir o romper la valija la misma estallaría.
El soldado se levantó y escribió en un papel " estoy en el lugar, en el mismo lugar del viajero" y tiró el papel contra el ovalo negro. Después de un chasquido se levantó y se dirigió hacía la valija que contenía la bomba termonuclear con el poder suficiente como para borrar de la faz de la tierra unos doscientos kilómetros cuadrados de tierra. Habían transcurrido un día desde que el viajero emigró al pasado y el consejo consideraba que un hombre a pie o en camello, por mucho esfuerzo que pusiera, no podía haberse alejado mas de  doscientos kilómetros del lugar.
El soldado apoyo la valija en el piso y se arrodilló para cumplir con su misión, pero alguien lo estaba mirando detrás de los árboles, desde el principio, analizando sus movimientos paso a paso. El soldado sintió un desplazamiento a sus espaldas, pero pensó que se trataba del viento. Sin embargo: alguien se acercaba; y no era una sola persona, sino seis....
Una fracción de segundo después se abalanzaron sobre él sin darle tiempo a defenderse.

33 horas antes del regreso y contando....

Ezequiel se recuperó de su primer día fatídico. Se sentía realmente muy mal. Estaba cansado y tenía dolores de cabeza, le dolía terriblemente la garganta y tosía como si cada espasmo bronquial fuera el último de su vida. Algunos de los hombres de la pequeña aldea se dirigían hacía lo que él consideraba como el pueblo cercano mas grande. La mujer que lo había emborrachado y manoseado, "por suerte no recuerdo nada mas" le comentó que ahí había muchos profetas, vagos, y locos; y que seguramente encontraría al hombre que buscaba.
Apenas salió de una de las tiendas empezó a preguntarle a todo el mundo (creyendo que se había ganado su confianza con la borrachera de la noche anterior), si alguien había visto o sabía de la existencia de un loco construyendo un enorme bote de madera como de trescientos codos de largo. Pero como única respuesta le dijeron que acompañará al grupo que iba al pueblo a cambiar unos corderos. “quizás ahí esté”, le dijeron.
Salieron hacía el mediodía. Y al atardecer llegó a lo que parecían los muros de un ciudad, pero sintió mareos y divisó en su brazo manchas rosadas. "algo salió mal. Me siento mal, muy mal", se dijo.
 Decidió que lo mejor era regresar al lugar de re-apertura y hacerse unos análisis.
Transcurría el segundo día desde su visita y permanencia en un tiempo que no era el suyo. "y nada parece salir como lo planificaron", se dijo. "Es imposible predecir tantas cosas, tantas variables, imposible, debo regresar, me siento muy mal"

New York. 09, 35 .... 30 horas antes del regreso y contando....

Era una mañana lluviosa, tormentosa, pero el mundo no se interesaba en el clima, no había tiempo para los problemas mundanos. En la oficina del presidente de la ONU Roberto Doria le explicó al Presidente cuales eran las determinaciones que se habían tomado para solucionar el problema del viajero infectado. Los dos estaban cansados y angustiados. El Presidente había discutido con un sin fin de personas importantes y con representantes de todas las corporaciones del mundo. Y Roberto Doria había visto el miedo y el desenfreno en los manifestantes del complejo por la televisión y también en aquellos que gritaban en las afueras del edificio de la ONU.
Roberto Doria estaba angustiado por algo que había visto en las puertas del edificio y se lo comentó al Presidente:
- Vi como un hombre se quemaba vivo frente a las puertas del edificio. Fue terrible. Sencillamente el tipo, se arrodilló, se empapó de nafta y se prendió fuego. ¡ el mismo Dios mío!. Y ni siquiera la lluvia pudo salvarlo.
- Quizás ese hombre hizo lo que todos deberíamos haber hecho.
- Puede ser. Nadie cree que podamos hacer algo para arreglar la situación. Para todos, el mundo ya está perdido.
- Solo nos queda esperar que dios nos salve.  Aunque difícilmente eso suceda. No creo que la humanidad haya utilizado bien la vida y la tierra que nos fue regalada. No nos merecemos otra cosa que esto.
Roberto Doria se acercó a la ventana. Abajo, en las calles de la ciudad la gente seguía enloqueciendo. A lo lejos divisó el humo de un incendió subiendo pesadamente hacía las nubes y el ulular afligido de una autobomba. "si el soldado no manda la segunda nota de que va a programar la bomba probablemente terminemos destruyéndonos nosotros mismos con toda esta locura.", pensó. A Roberto le había gustado mucho el segundo discurso del presidente. Para calmar los ánimos el Presidente había utilizado palabras que según la Biblia le había dicho Dios a Noé cuando terminó el diluvio. El Presidente había hecho referencia a que Dios, después del diluvio, creo el arcoiris a modo de pacto con la humanidad de que nunca mas volvería a desatar una catástrofe natural. Y lo había terminado encomendando el mundo en sus manos. A Roberto le había gustado mucho, pero la gente, en realidad, estaba furiosa. Furiosa con la soberbia de los gobernantes.
- Sabe lo único que me dijo el papa sobre esto. - le cortó los pensamientos el Presidente.
- No señor ¿qué le dijo?
- " ¡¡ yo se los advertí, no se puede pretender ser mas omnipotentes y sabios que dios. Hay preguntas y misterios de los cuales nunca debemos conocer su respuesta. Están ahí justamente para justificar la vida!!".
- Cuanta razón tiene.
- Si pero ya es tarde. Con la razón  no hacemos nada.
Roberto miró el cielo, la lluvia había mermado. Pensó que si el mismísimo Presidente de la humanidad perdía toda esperanza de salvación: qué se podía esperar de la gente común. "Si yo fuera Noé", se dijo.
En el cielo, a un costado, divisó un arco iris, hermoso, colorido, muestra del triunfo de la luz sobre la tempestad.
"Está es la señal del pacto. El pacto que jamas violaré". Eran las palabras del pacto que hizo dios con Noe. “Usted. mismo las recitó señor Presidente no me falle ahora" se guardó de decirle a aquel hombre derrotado. Y sintió como una llamarada aliviadora de esperanza invadía su alma.....

23 horas antes del regreso y contando.....

El soldado trató de defenderse del repentino ataque. Pese a que los hombres lo habían tomado por sorpresa no tenían demasiada fuerza ni parecían preparados para la lucha; pero eran seis, y él todavía no se había calzado las armas que estaban a un costado del óvalo. Mientras peleaba uno de los hombres tomó la valija con la bomba. El soldado le gritó que dejara eso. Pero el hombre la tiró con violencia a un costado como si estuviera tocando algo maldito.
Otro de los hombres se acercó al ovalo temporal y luego salió corriendo. Sencillamente desapareció como si hubiera visto al diablo cara a cara.
Cuando el soldado creía que los estaba venciendo sintió un golpe muy fuerte en la cabeza y algo caliente le circuló dañino por la espalda.
- ¡ Déjenme!. ¡ Déjenme!. Mierda. Uds. no saben.
Pero los hombres no lo escuchaban. Lo habían visto aparecer de un agujero de oscuridad "y seguramente creen que soy un demonio" pensó. “Además”, se dijo, “ni siquiera deben entender lo que les digo". Trató de pararse, de presentar batalla, pero sintió otro duro golpe en el estómago mucho más fuerte que el anterior; y un borbotón de liquido caliente se derramó entre sus piernas. No le dolía, pero estaba aseguro que era su fin. Segundos después sus fuerzas  lo abandonaron.
Los hombres lo cargaron sobre algo mullido y se lo llevaban. El soldado trató de liberarse pero ya no tenía fuerzas. Lo último que vio fue la valija con la bomba tirada a un costado, el ovalo de maligna oscuridad y nada mas; sólo unas gotas de sangre en el piso.... ¡ Su sangre!". Sin embargo no pensó en que lo dejaran tranquilo, ni siquiera en su vida, sino, en que nadie rompiera el sistema de programación de la valija.
"No pude cumplir mi misión" cerró los ojos y creyó que la oscuridad del ovalo venía a salvarlo....

22 horas antes del regreso y contando....

Ezequiel tardó todo varias horas en volver a la zona del  lanzamiento. Estaba enfermo. La piel de sus brazos, del pecho y de las piernas lucía enfermiza y llena de manchas. Manchas de color rosa pálido y estaba resfriado y le dolía la garganta y la piernas.... le dolía el alma. Trató de dilucidar qué clase de enfermedad se podían haber olvidado los médicos de prevenir y vacunarlo: lepra, escorbuto, peste bubónica. Sin embargo sabía que estaba inmunizado contra todo y especialmente contra un resfriado "un resfriado cómo pudo atacarme tan rápido" No estaba muy seguro de que tenía un resfriado, pero estab enfermo. "Probablemente de tan inmunizado que estoy, padezco lo contrario", pensó.
Trató de pensar: sabía que en el futuro había existido una enfermedad así; una enfermedad que atacaba el sistema inmunológico, la enfermedad de la sangre, pero no podía acordarse del nombre.
Cuando llegó al descampado vio algo increíble. Un óvalo temporal abierto  y una valija de metal tirada a un costado. “No puede ser. El óvalo no se abrirá hasta dentro de unas pocas horas”.
Ya no podía caminar más, se asfixiaba, y sentía que moriría ahí mismo. Había sangre en el piso, y pisadas. Las había por todos lados. Especialmente cerca del ovalo. "parece que hubo un combate", Trató de alcanzar la valija pero las piernas  le fallaron. "¿ qué me pasa, Dios mío?". A un costado del ovalo vio algo parecido a una campera de soldado. "¿Un soldado ?. Para qué habrán mandado un soldado.. algo malo debe haber pasado". No necesitó pensar demasiado en el asunto para darse cuenta el porque de la presencia del soldado. "La enfermedad... vinieron a buscarme porque saben que estoy enfermo...."
De pronto observó como la valija comenzaba a desaparecer. "No puede ser" Dirigió su cámara al matorral donde había escondido su equipo y este también desaparecía. Miró hacia atrás y también desaparecía el ovalo, negro, frío, demoníaco. "¿Qué pasa?.. Dios.. no puede ser", miró la sangre que se confundía con el pasto y ésta también desaparecía. Todo desaparecía como si nunca hubiera existido.
Se miró los brazos asqueados de manchas rosas y también habían comenzado a desaparecer, primero la manchas, luego: la carne....
 "Ya se como se llama la enfermedad...", fue su último pensamiento.
Y el Diluvio Universal había llegado y solo los puros, castos, y bondadosos fructificarían.

Y el séptimo ángel abrió el sello; y la vasija de sangre se derramó en la tierra; y la muerte y el hades fueron arrojados al lago de fuego. Esto significa la muerte segunda...... la muerte eterna.....   
                              ( Apocalipsis  Cap. 20.  Ver 14.)

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